Sueños del vestido rojo I

Me pongo el mismo vestido rojo, las mismas medias, me voy al teatro, pero ya no es lo mismo. El mismo vestido ajustado, las mismas miradas en mí, pero ya nada es lo mismo. Nada es lo mismo frente al espejo.

Ando por otra ciudad, ando por otro camino en el que ya nada es lo mismo. Y hay una mirada, que me hace retroceder, fijar mis ojos y algo comienza a arder. Miro, no sé que hacer, estoy paralizada; viene hacia mí, me agarra de la mano y corremos. Corremos juntos, no decimos nada, nos atropellan, nos atropellamos en nuestras piernas y en las de otros.

Paramos, me mira y le miro. Me besa.

Volvemos a correr-no sé que pasa- los tacones no resistirán otra carrera. Me paro, me mira. Me suelto de su mano, vuelve a agarrarla y yo tiro con fuerza. Le miro con rabia. Me quito los zapatos, comienzo a correr. Está inmóvil, me paro y lo miro, sigue sin moverse. Comienzo a correr, las medias se me rompen.

La gente viene hacia mí. Me quedo parada y observo a la multitud. Pienso en ese libro que he guardado para leer antes de morir. Quiero tenerlo conmigo ahora. Me coge de la mano, está caliente. Calienta mi mano y dejo de sentir frío. Volvemos a correr...


8 comentarios :

María José dijo...

Pretendo que "Sueños del vestido rojo" tenga una continuidad entre otras entradas. Digamos que este ha sido "el piloto". No sé la frecuencia porque ha surgido en un arrebato, y así quiero que surja el resto. Si sé que tiene que seguir, aún no sé como ni cuando como ya he dicho.

Lleva audio, este es un preludio de Bach en Fa sostenido. Todo tiene su por qué. Leerlo escuchando este perfecto preludio; dejaos llevar e inundaros en la historia...

Anónimo dijo...

Espero que sí, que siga, me gustó mucho, y verás como tú le encuentras el "como". Besitos
EvA

Lilium dijo...

Precioso preludio...
Obra de un genio.

Anónimo dijo...

No sé por que no me sorprende que escribas estas cosas, que les pongas música e imagenes. Sin duda esto es lo tuyo, no por separado si no todo junto y unido a través de las palabras.

Recuerdo un vestido rojo que no dejaba indiferente a nadie, por el que se podía reconocer a una persona. Aunque esa persona, claro está, fuera mucho más que un vestido rojo que hace soñar.

NGS

PILI y ROSA dijo...

Me parece bien que la continues ya que esta interesante la historia y me has dejado intrigada.Sobre el cúando, tu tranki y tómate tu tiempo.Besitos
PILI

Anónimo dijo...

Espero mucho más. Lo sé.

Anónimo dijo...

Me gustaría leer ese libro, y ver el vestido, me gustaría saber por qué corre...

Sabes que me gusta lo que escribes, y que me encanta leerlo, y comentarlo, e intentar descifrar cada una de las frases. Y acompañarlas de té y canciones^^

Espero más sueños vestidos de un rojo aún más intenso

Anónimo dijo...

Preciosa!entré varias veces pero no escribí. En ocasiones me pasa cuando quiero expresar algo y no sé cómo empezar a hacerlo!!

Esperamos la continuidad de "Sueños del vestido rojo". Supongo que cuando pasen exámenes y mil historias...

Sigue escribiendo así guapina!
un besazo!!

Sara.