La educación del duende


- Papá, ¿cómo se educa un duende?

- ¿Por qué me haces esa pregunta?, hijo.

- Porque tú, un día, me dijiste que los duendes eran mágicos, que eran como las plantas o como los lienzos de mamá que había que cuidar, mimar y educar. ¿No lo recuerdas?

- Hace tanto de eso...

- Sí, fue ese día que me llevaste al salón y observamos a mamá pintar. Tú me dijiste: "ella tiene duende, es mágica". Y yo te pregunté que era eso de tener duende.

El hombre que caminaba con su hijo por la playa, se paró y en sus ojos acudieron lágrimas imposibles de ser derramadas por su cara. Su expresión era de derrota, de profunda nostalgia y sobre todo de no saber.
Miró a su hijo y no pudo responder.

- Dime, Papá, ¿como puedo volver a educar a ese duende que estaba en mamá? Y así poder verte todos los días y no solo los miércoles por la tarde y dos fines de semanas al mes.

- Hijo mío, tu madre no perdió su duende, fui yo quien dejó de verla como a su musa, fui yo quien un día, sin saber como dejé de regar su tallo y sus flores se secaron, fui yo quien no dio imprimación al lienzo y la pintura no cuajó. Fui yo, mi niño, quien no mimó a su duende.

-¿Y por qué no vuelves a regar, mimar y educar al duende de mamá?

-Porque llegó otro hombre que supo ver la magia de tu madre, la valoró y la hizo su musa para siempre...

- Papá, ¿sabes? Mi duende es un artista, y jamás se tapará los ojos cuando vea la belleza, luchará por su musa y la elevará hasta la luna y allí la hará suya.

- ¿De dónde has sacado eso?

- Ya te lo he dicho, mi duende es un artista.

22 comentarios :

Vantysch dijo...

A veces pienso en preguntas de un ser que no sé si alguna vez me las hará.

A veces imagino que pierdo aquello que un día amé o que amo aquello que jamás he poseído.

A veces tengo la seguridad de que el amor es una flor de hermosos pétalos y profundas raíces que acaba mirando al suelo si no se alimenta cada día.

Y entonces, cuando estos pensamientos revolotean en mi cabeza, alguien los ordena y les da la forma de un hermoso concierto de palabras enlazadas o quizás de un diálogo entre un padre y un hijo.

Entonces todo adquiere sentido...

Besos azules

Bolero dijo...

Un día sin darnos cuenta dejamos de regar, cuando queremos volver hacerlo ya no hay agua, ya no hay nada más que monotonía

jodida me has dejado

muakkkkkkkkkk

jorge dijo...

Uno de los caminos ciertos hacia la felicidad personal, saber identificar a quienes son imprescindibles en nuestra vida.

Y saber hacerselo ver.

Y saber conservarles cerca nuestra.

mi duende tiene muy buena educacion, pero he tardado bastante en culminarla. No en todas las epocas de mi vida supe actuar asi.

Pero ahora, bien. Y tengo un especial sentido para adivinar que personas nuevas quiero incorporar a mi espacio vital.
Sigo buscando imprescindibles que enriquezcan mi entorno.

beso con duende

triste_vida dijo...

Bonito título, diferente, especial, porque no imaginaba que tras él apareciera una historia tan triste y a su vez tan preciosa...

La inocencia de un niño es algo que nunca hemos de perder, no sé si tenemos un duende dentro, aunque me encantaría tenerlo, pero de lo que sí estoy segura es de que dentro de mi y de cada uno de nosotros hay un pedacito de nuestra infancia, dentro llevamos el niñ@ que un día fuimos y que en el fondo no dejaremos de ser...

A ese niño también hay que cuidarlo, hay fin y al cabo es demasiado débil y vulnerable, un pequeño viento puede destruirlo...pero a su vez es muy fuerte y consigue darnos las fuerzas que necesitamos cuando creemos que las hemos perdido...

Mi duende no sé si es artista pero ojalá lo fuera y pudiera pronunciar algo tan bonito como las palabras del niño...

Es una lástima dejar de cuidar al duende de otra persona, pero las cosas cambian, "todo cambia, nada permanece", y es difícil saber siempre como alimentar de felicidad aquello que alguien esconde...el amor es precioso y por ello supongo que a veces cuesta tanto de mantenerlo...aún así vale la pena regarlo cada día y esperar que de su fruto...y si en vez de rosas salen cardos, siempre podemos iniciar una nueva cosecha en un nuevo campo!

Miles de besitos preciosa!

Arkantis dijo...

Pedazo texto...muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos al lado..
Un besote

Mia dijo...

Mi duende es verde y gris (dependiendo del día y del clima) y la verdad es que es muy buen observador.
Pero, a veces, el ver la belleza no nos ayuda a conservarla...
Aún sigo esperando que el año se detenga en primavera pero no lo hace...
Y se pasan las estaciones y en las de sequía se me olvida regar.
Besos nostálgicos y agridulces.
Me has hecho pensar.

..ana laura dijo...

Es muy dolorosa perder aquello que amamos y más cuando nos damos cuenta de que fue por culpa nuestra...

Sabes,mi duende ha sufrido mucho.. y a estado a punto de morir, pero siempre se ha levantado... y esta en busca de alguien ser mágico que llegue para que complete la parte de su corazón...

P.D. Creo que tu duende es un gran autor..

SoL LuNaR dijo...

LuZ

FranFel dijo...

Valgame, Mujer !!

Que relato tan estremecedor !

Es la realidad total de la magia, el duende que encadea a una mujer a un hombre.

Ser valorada, esa mirada que dice...eres mágica......

Suzie Marlango dijo...

al final caí...sólo falta escribir y escribir!

te quiero

€_r_i_K dijo...

Por la Musa se lucha hasta la extenuación....
Hasta que el aliento ya no es aliento....
La tarea de separar el cuerpo del alma es menos dura...
Por Élla, las espinas de la Rosa son menos espinas.....
Y en tiempos de guerra, es la pluma pacificadora.....
La Niña de tu historia, tiene mucha razón.....

SAlu2sssss

TU ATY dijo...

No me habías dicho nada. Supongo que esperabas probarme y sorprenderme. Creo que he pasado la prueba, he tardado sólo 4 días en leerlo y comentar. La sorpresa aún me durá.

Me ha hecho pensar tu texto. Creo que el duende que todos tenemos dentro está formado por todo y todos los que se han cruzado en nuestro camino, algunos más y mejor que otros.

En mi caso, creo que mi duende es un artista sensible, inoportuno, risueño, a veces, torpe, pero siempre tremendamente tierno... SIN DUDA MI DUENDE ERES TÚ.

JuanR Cuchhi dijo...

seguimos girando sobre este eje...
besos.

anita dijo...

buenas amor, me paseo todos los dias por aqui, es una visita obligada todas las mañanas cuando enciendo el ordenador,pero no he podido dejarte ningun comentario hasta ahora que he sacado un ratin...

como siempre, me sorprende tu manera de escribir,tu imaginacion e ingenio.

No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos y de lo que vale la persona que tenemos al lado hasta que otra nos lo hace ver,haciendola feliz,pero ya es tarde, asi somos de tontos..

Pero bueno, dentro de lo que cabe a este padre le ha valido para que su hijo pueda aprender de los errores que el ha cometido, y darse cuenta que si el duende no lo valoramos,alimentamos etc...se va consumiendo..hasta que se pierde.

Gracias por escribir estos maravillosos textos que me hacen tanto reflexionar..

un besazo enorme
te quiere tu amor!!!!

Magnolia de Acero dijo...

Lo que me hace pensar es lo del duende. En que todos tenemos un duende escondido, aunque a veces no lo veamos ni nosotros mismos.
Y en que aunque exista ese duende, en ocasiones es inevitable que desaparezca la atracción. Hay que alimentarlo, pero aún así las circunstancias cambian y no vemos el duende.
Lo duro es arrepentirse dolorosamente. Ufff...

Eva dijo...

:)

Verónica (peke) dijo...

Buen simil, buenas letras y llenas de verdad y sinceridad.
Me pierdo de nuevo por aqui...

besotes de esta peke.

pd: te espero por mi rincon con una taza de cafe caliente.

pili dijo...

TODOS ESPERAMOS ENCONTRAR AQUELLA PERSONA K SEPA VER NUESTRO DUENTE.
POR ESO, BUSCAMOS Y BUSCAMOS, Y AUNQUE ALGUNOS LO VEAN POR UNOS INSTANTES Y LO TENGA ENTRE SUS MANOS, NO TODOS SIENTEN EL VERDADERO DUENDE K SE ESCONDE EN NOSOTROS.
PERO TODOS TRANQUILOS, ALGUIEN LO ENCONTRARA Y NO LO SOLTARA NUNCA (O ESO ESPERO).

BESOS CARIÑO

triste_vida dijo...

Hace ya una semana!!! Quiero más y más textos de la mejor rosa del jardín!

Haber cuando me sacas tu color gris intriga!

Miles de besitos preciosa!!!

Anónimo dijo...

Hijo mío, tu madre no perdió su duende, fui yo quien dejó de verla como a su musa, fui yo quien un día, sin saber como dejé de regar su tallo y sus flores se secaron, fui yo quien no dio imprimación al lienzo y la pintura no cuajó. Fui yo, mi niño, quien no mimó a su duende.

Un escalofrío ha recorrido mi cuerpo. Me gusta tu manera de expresarte.

Un beso.

Anónimo dijo...

Naaa!!!

Anónimo dijo...

A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos,cuando ya no hay remedio,precioso texto