Refexiones en una terraza III. Rosa Verde


Hace tiempo que no veo a las Rosas sentarse en la terraza. Se vé que son frioleras. Me quedaré con mi café solo, muy caliente invernando a la espera de que estas hermosas mujeres aparezcan y endulcen mi instancia con sus conversaciones...

III.Rosa Verde

La primavera ha llegado y con ella he dejado mi café por un refresco, son las doce del mediodía. Llego a la terraza de siempre, ya no tiene las estufas que por mucho calor que den los pies siempre están fríos y más los míos que hace tiempo no s
e rozan con otros pares semejantes en la cama. Veo mi mesa, me siento, abro mi periódico pido una tónica con una rodaja y unas gotas de zumo de limón- es lo que se nos permite a los hombres maduros: ser exquisitos para todo.

Mientras leo las noticias; lo de siempre: crisis, más crisis -hasta en los deportes- y más crisis, escucho una voz que me resulta familiar:


- Jamás la entenderé, ¡¿pero por qué siempre tarda tanto en llegar, coger el teléfo...- ¿Pero dónde te metes?, ¿has leído el correo? Anda vente que tengo que hablar contigo. No tardes, en 10 minutos como no estés me largo.

No me hace falta mirar, por la voz y el temperamento ya sé quien es, La Rosa Azul: Norma.
Miro el reloj faltan 20 segundos y Norma ya ha pagado su cocacola. Pero allí la veo venir, con el pelo suelto, unos vaqueros, y una chaqueta de cuero que va perdiendo mientras corre...

Malena: Hola, vas a hacer que me quede en los huesos cómo tú, y yo no soy la que se casa. ¿Qué es lo que corre tanta prisa?
Norma: Si leyeras el correo lo sabrías.
Malena: por favor mujer no te hagas de rogar y dispara.

En esto el camarero se acerca a darle el cambio a Norma y de paso pregunta por la bebida que van a tomar.

Norma: yo lo mismo y un té helado con limón- Cuando el camerero se retira, Norma desvela a Malena el misterio- Bueno, adivina quién vuelve.

La Rosa Roja abre los ojos y una sonrisa ilumina su cara, las dos mujeres se miran cómplices.

Ahora me toca a mí presentar a la quinta rosa:
la Rosa Verde.
Mariela, es su nombre. Verde como la naturaleza, que cambia con cada estación; nerviosa la mayoría del tiempo pero siempre disciplinada y constante. Cómo su nombre indica es lógica, casual y como de la estela que del latín le viene concedida es la estrella de la mañana, no hay detalle que se le escape. La Rosa Verde es una mujer con estilo definido como su personalidad, ama la experiencia, el saber y la experiencia, así como lo que afirma y confirma. Mariela es la rosa que tiñe el jardín de verde, verde que alegra y relaja.

Malena: ¿y lo saben Ágata y Cecilia?

La pregunta le es respondida enseguida.

Ágata: no me lo puedo creer, Malena esperando.
Cecilia: Norma, vengo de comprarme el vestido!!!!
Norma: chicas vámonos que llegamos tarde.
Malena: me queréis decir que os traéis entre manos...
Ágata: ¿no te lo imaginas?

Las cuatro rosas se dirigen al aeropuerto, la Rosa Verde está a punto de llegar. Una vez allí, las chicas se ponen al día de sus devenir mientras esperan a que Mariela haga aparición.

Por el megáfono se confirma el destino: el vuelo procedente de Nueva York ha aterrerizado.

De la puerta una mujer subida en unos tacones de vértigo llega cargada con bolsas; una mujer atractiva y con el gran estilo que la caracteriza se abraza a sus amigas.

Espero volver a ver y sobre todo a escuchar a estas cinco rosas.




8 comentarios :

IntoTheTwilight dijo...

Vaya, qué suerte la de esa rosa verde que tiene alguien que la está esperando. Y es que a veces la vida, como la historia, es un incesante volver a empezar.

Eva dijo...

:)

Calle San Juan de Dios Nº8 dijo...

De nuevo las 4 Rosas se reunen para nuestro deleite ante sus conversaciones, a veces vanales, muchas veces profundas.
Y de repente hace la entrada una nueva Rosa, una Rosa Verde que espero que nos cuente muchas cosas de su estancia en Nueva York.
Espero la próxima entrega.
Saludos

€_r_i_K dijo...

Cuanta complicidad se lee...
Que bueno volver a leerte...


Abrazos....

Rosa Azul dijo...

Vuelven las reflexiones,
vuelven las rosas,
vuelven las historias sencillas y hermosas.

Una rosa más entra escena, y no es una rosa cualquiera.
Lleva el color de la esperanza por bandera.
Para dar unidad y alegría al jardín, para rellenar los silencios con sus palabras. Y recordarnos las fechas de todas las cosas.
Viene de lejos pero está muy cerca, siempre ha estado ahí.
Las demás rosas se alegran de volver a verla, pero algunas no han dejado de verla nunca, ni de escucharla, ni de charlar con ella.

Una rosa más en un jardín repleto, como de muchas ilusiones.

Besos a mis rosas. Gracias rosa roja

Vantysch dijo...

Envolver de misterio algo cotidiano. Siento que acecho a las cinco rosas esperando sus movimientos, sus palabras, su imagen.
Me siento en el aeropuerto y las observo y espero y veo al mismo tiempo que ellas llegar a la Rosa Verde hasta donde se encuentran.

Y te sigo...

Besos desde el otro lado

anita dijo...

Buenas, por fin otra vez de nuevo, q alegria seguir leyendo las historias de estas 5 rosas, la rosa verde faltaba para completar nuestro jardin particular, es genial, solo puedo definirlo asi me ha encantado, estoy deseosa de la siguiente entrega, y sobre todo la entrega de la boda de esa rosa tan especial!, un besito mi amor!!!!

jorge dijo...

Cuando alguien proximo regresa se encuentra que en todo momento ha tenido la silla guardada, que al minuto de llegar ya es como si nunca se hubiera ido.




"...los pies siempre están fríos y más los míos que hace tiempo no se rozan con otros pares semejantes en la cama."
Mira que te dije que no hablaras de mi.