Cuerda suspendida


No recuerdo como he llegado hasta tu garganta y he conseguido hacerme un hueco entre la prosa y la poesía de tu espalda.
Hoy me he sentado en la ventana y sin ver he mirado tus entrañas. Me he encogido en doce rosas rojas y he comprendido la vitalidad de tus palabras.

Me despojo de la ropa
y me quedo quieta frente al espejo
Examino minuciosamente mi desnudez
y
escucho el grito de los vivos
tras la ventana roja
que separa la línea
entre
ellos
y
yo

Me quedo parada en la verticalidad de mi cuerpo
en el monte de los sueños

Te espero...

3 comentarios :

€_r_i_K dijo...

En el monte de sus sueños....


Bello...


Abrazos.....

Vantysch dijo...

Adivino tu silueta en la forma de tus versos y el interior de tus secretos en el contenido de ellos.
Me gusta como creces y yo, desde la distancia, te sigo.

Besos desde el otro lado

FATE dijo...

Bueno, muy bueno espero te des una vuelta, saludos