De invisibles y opacos

La noche que por primera vez se descubrió invisible fue la más extraña de su vida, y fue la primera en la que se sintió vivo.
Hasta ese entonces había pertenecido a la misma isla de autómatas que giraban en una espiral inversamente proporcional al espejo en el que cada día todas las bestias amansadas se reflejaban en el ir y venir de sus patéticos quehaceres.
Él, en cambio vivió sin hacer ruidos y sin reflejo, vivió en su cueva oscura con algunas plantas que le robaban poco a poco el oxígeno que no precisaba para seguir en un mundo de seres clavados a un asfalto maltrecho.
Pero aquella noche una música llegó a su guarida, salío de su escondite y el ser opaco se hizo realidad cuando aquellos ojos de gata y aquella boca roja hicieron invisibles los huecos de su alma. La música escaló poros y los poros se llenaron de una sustancia jamás conocida, sustancia que algunos llaman placer, otros lo comporan con la "petite mort", pero lo que él experimentó fue el clímax de su invisible vida con un tinte llamado ILUSIÓN.


Cuando la puerta se abrió la música hizo danzar a personajes al azar, fascinantes transformaciones ocurrieron y por primera vez su caparazón cayó y la vigilia fue menos larga que las mil una noches de toda una vida. De fondo se escuchaba:

Por favor déjame ser
Ni más ni menos
Que un precioso caos

El desfile de los días
Me deja ver desde mi esquina
Me deja ser un hermoso caos
Me deja dormir
O me deja resbalar
En pensamientos que perdí
Y contar lo que gané

Déjame ser ni más ni menos
Que un precioso caos
Y no intentes acotar un mapa en mí
No hagas anotaciones ni carteles

Déjame elegir
Una manera de perder
Este precioso día

Porque incluso cuando estás débil
La sangre fluye por tus venas dormidas

Déjame ser
Ni más ni menos
Que un precioso caos

Dedicado al hombre que me observaba por la mirilla

3 comentarios :

jorge dijo...

La primera vez que entre en tu casa, sonaba Marlango.

Y a mi aspecto "voyeur" (que lo tengo y me encanta) no le hubiera importado espiarte por una mirilla.

Es muy probable que hubieras añadido mas ilusion a mi vida.

pablo dijo...

Porque sin lugar a dudas, en el lugar donde descanse, estará encantado de vivirte a través de esta nueva mirilla. De esta rosa que no para de dejar caer los pétalos más bellos.
Los mismos que crean este maravilloso caos.

Verónica (peke) dijo...

Dejame ser yo misma a tu lado, es la conclusion que he sacado de tu maravilloso texto...

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe caliente, siempre que quieras...