La Rosa en el espejo


Hoy le he preguntado a mi reflejo ¿qué quieres? y me ha contestado que quiere ser yo.

He empañado el espejo y le he vuelto a preguntar, su respuesta ha sido diferente:
- Quiero abrir los ojos.

He limpiado el crital y le he preguntado ¿qué quieres?, mientras apretaba mis ojos hasta provocarme lágrimas de dolor. Me ha contestado: "quiero no querer ser tú".

He abierto los ojos y curiosamente ha sido mi yo del espejo quien me ha preguntado esta vez:

- ¿Qué quieres?

No he sabido responder en un primer momento. He intentado aguantarle(me) la mirada, hacía tiempo que no me dolía hacerlo...

He querido separar mis ojos del frío material y algo me ha atraído hasta allí.

Con voz grave, desde el interior de la concavidad, me ha vuelto a preguntar: ¿qué quieres?
Mírate, mírame y míranos, ¿qué nos hace tan diferentes siendo tan iguales?

Ahí, si he sabido responder:

- Yo, soy libre, tú no.

- Exacto. Entonces, dime qué quieres.

- Quiero matarte, y no dejarte ser yo.

- Inevitablemente, vives tan solo conmigo.

- Preferería vivir sóla.

- Dime, ¿de qué tienes miedo?

- Tengo miedo de convertirme en ti.

- Eso ya lo has dicho. ¿Quién eres?

- No lo sé, quizá soy tan sólo una Rosa más en el espejo...

1 comentario :

LA CHICA DEL BAR dijo...

Los espejos no hablan, ¡qué locura! y sólo son capaces de reflejar si hay luz.

Tú reflejas, sin luz, por tanto no eres un espejo, ni el reflejo de una rosa en él. Yo creo que tu surperficie es muy irregular y reflejas muchísima luz en todas las direcciones, de tal manera que a veces nublas a muchas personas, y aquellos que no tienen gafas de sol o filtros polarizadores no saben apreciar lo que desprendes!!

Por suerte, yo tengo unas gafas super monas, y tengo taaaanta suerte por tener un sol, has leído bien, UN SOL, tan cerca mía, porque me calienta cuando tengo frío, me ilumina cuando no hay luz, y me ayuda a estornudar cuando tanto me cuesta!jeje

Desde la barra del bar, te invito a la siguiente copa de vino y así brindaremos por la luz que desprendes!