Outside

Comencé a escribir y la línea empezó a torcerse. Me hallaba en mi mitad coronaria, debatiendo sobre los quehaceres de mis venas. A veces me pasan estas cosas.

Me cuesta tragar el silencio, es más espeso que de costumbre; se ha quedado instalado en mi garganta, ahogando el organillo que retumba entre estas paredes.

El miedo uniendo las costillas...

Y no nos queda más remedio que estar jodidamente viviendo entre ratas...

Y me arden las entrañas, y me abro la piel sin dilación alguna y saco cada una de mis costillas. Alterno las doce de mi lado derecho con las doce de mi lado izquierdo, y es que no nacemos de la Costilla de nadie.

Y me río de los fantasmas de colores, no me dais miedo, no tenéis donde anclar vuestro ego. No soy más fuerte pero tampoco más débil. Vivís en el desagüe de mi bañera.

Y es que hoy puedo decir que existe un hábitat perfecto...

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