Igual que un cuento

Podría decirte tanto... pero llevo dos horas intentando escribirlo, y no soy capaz.
Supongo que tú tienes mucho más que decir que yo. Los años nos van dando experiencia, o eso dicen, ¿no?

Recuerdo todo aquello que soñábamos juntas cuando yo era pequeña, y tú, un poco más joven. Hoy imaginaba cuando te veía tan alta, cuando me quedaba mirándote mientras te peinabas y pensaba: quiero ser como ella cuando sea mayor.

Hoy ya soy mayor, y tú, me sigues pareciendo la misma de entonces. Yo, un poco más alta que tú, pero eso, la verdad, es lo que menos importa.

No sé cuánto me puedo parecer a ti -dicen que físicamente mucho- pero eso ya hace muchos años que lo sabemos. Espero no perder nunca todo lo que me enseñaste.

Hoy me gustaría estar contigo, darte un abrazo, tomarnos una taza de chocolate caliente, y esta noche, dormir contigo. Seguro que a papá no le importaría... como tantas veces... Pero no puedo hacerlo, y ¿sabes qué? lo único que nos lo impide son alrededor de unos 2100 km, y si lo piensas bien no es tanto, no es nada.

Contigo lo comparto todo, y no, no me refiero a la sangre, me refiero a todos esos momentos felices que hemos vivido juntas y otros (los que menos) tristes. En algunos no he estado físicamente, pero siempre te he seguido desde cerca, y es por todo esto, que he aprendido que ni el tiempo, ni la distancia existen.

En este último año, nuestras vidas han cambiado, no en la misma línea como antes, quizá, pero sí paralelamente. Ambas hemos dado un rumbo diferente a nuestras vidas; tú no lo has elegido, desgraciadamente, yo, en cambio, sí.

Nuestros días van pasando, y estoy segura que compartimos muchas cosas. Cuando tengo un mal momento, pienso en ti; te llamo, hablamos, nos vemos, y me siento bien, muy muy bien; y te echo de menos, echo de menos tus abrazos, nuestras conversaciones que no van a ningún sitio, excepto a nosotras... ¿qué más se podría pedir? Y eso, me hace recordar quién has sido, quién eres y quién serás. Desde siempre has sido mi amiga. Me has visto reír; nos han dado ataques de risas juntas ¿alguién nos podía hacer parar? También, me has visto llorar y yo a ti, eres de las pocas personas que me han visto triste, te pido perdón por eso, si hay alguién que no lo merecía esa eras tú.

Hoy estoy feliz, porque sigues siendo mi amiga. Y porque nos quedan muchas cosas que vivir juntas.

Gracias mamá, por ser quién eres, pero sobre todo por ser cómo eres y compartirlo conmigo.

8 comentarios :

Anónimo dijo...

el mejor regalo que me podias dar muchas gracias a veces la distancia no importa cuando hay tanto cariño de por medio siempre te siento cerca y lo unico que quiero es tu felicidad gracias por estar hay ti quierooooo

juli dijo...

lindos sentimientos que has sabido plasmar en esta dedicacion
ella se lo merece
besosss

Anónimo dijo...

Estaba leyendolo de pie, con prisas como siempre, pero me he tenido que sentar. Me ha embargado la emoción. Estamos tan lejos, que no puedo reprimir las lagrimas por no poder hacer lo que tengo tantas ganas, daros un abrazo a las dos juntas, como hacíamos de pequeñas. En estos últimos meses han cambiado mucho nuestras vidas, algunos cambios para bien, muy bien, como el mío y otros cambios muy tristes como el de mamá, pero se que algo nunca cambiará, lo que nos queremos. Gracias a mis morenitas por ser como son. Os quiero y os echo de menos, y es y va a ser siempre extensible a beberoto, de eso me enncargo yo.

Anónimo dijo...

si me ha encantado la entrada ni que decir tiene el comentario.Os quiero y qs hecho de menos y ni que decir tiene a ese SOL que ahora ilumina nuestras vidas

triste_vida dijo...

Me encanta el cariño que transmiten tus palabras, la belleza de la conexión que existen entre madres e hijas...

Dejas mucho que ver entre tus línias, y todo es precioso!!

No te negaré que me ha caído alguna lágrima...pues tus palabras me han llegado muy a dentro!

Preciosos también los comentarios que has recibido...

Besitos guapa!

Sonrisa de un ángel dijo...

Quizás realice el comentario de lo que he leído un tanto tarde. No lo había leído antes. Me he emocionado mucho y se me ha derramado alguna que otra lagrima. Es precioso lo que escribes y al leerlo siento como si os estuviera viendo en tales momentos. Deseo verte, que vengas pronto aunque entiendo perfectamente la situación. Me acuerdo mucho de vosotras tres y, sinceramente, aunque al bebé no lo conozco lo pongo a veces de fondo de escritorio o de imagen del móvil. Un beso muy fuerte y sigue escribiendo estas cosas tan lindas que despiertan sentimientos a quien las lee.

Fati dijo...

Qué bonito!Y que bonito que una madre y una hija, a pesar de las distancias, se puedan demostrar su amor..y sentirse tan cerca!

Sex Shop dijo...

Muy buenooo!!!!