Esa mujer

Tenía los dientes negros a pesar de haberlos cuidado durante toda su vida, quizá no todo lo bien que hubiese debido, pero los cuidó.
Ayer tuvo los dientes negros y cuando digo negros, me refiero a que algunas partes estaban completamentamente negras, empezaban a pudrirse. Ya nos lo podía lavar, ya no.
En realidad, tampoco eran dientes que ejercieran ningún trabajo, o sí, hacían uno; chirriar entre sí. Como quien tiene ganas de gritar, siente rabia y por ser políticamente correcto no lo hace. Eso es, sus dientes eran su rabia. Y su rabia empezaba a estar negra.
Esa mujer tenía los dientes negros.
Esa mujer tenía rabia.
Apenas abría su boca, tan sólo para que otros metieran el alimento.
Quizá sus dientes negros era lo único que quedaba de ella. Su única forma de reivindicación.

En recuerdo de todas aquellas personas
que pierden el control de su vida

2 comentarios :

Nati Sánchez dijo...

que bien,no la podías haber descrito mejor,siempre luchadora, trabajadora, pero es verdad que con el tiempo todo se acaba...

Eva dijo...

Profundo como siempre, sigue así ya sabes que vales mucho.